¿Sabes? Hoy me apetecía verte. Sí. No te lo pienso negar. Hoy he decidido liberar a mi corazón. El pobre necesitaba un respiro después de tanto tiempo sufriendo, luchando por no verte, ni pensar en ti. Me he permitido un “caprichito”, me he cansado de resistir mis ganas de ti. Y por fin, después de tanto tiempo, todo el día esperando este momento, te he visto. No has cambiado mucho desde la última vez que te vi, o quizás un poco, el pelo te lo has cortado ¿a que sí? Y te veo un poco más fuerte, ¿has empezado a ir a gimnasio? Bueno da igual, si de todas formas no me puedo permitir el lujo de tener una conversación contigo. Una cosa es verte, y otra muy distinta, hablar contigo, porque sé, que desde el preciso momento en que escuche tu voz y tu mirada mantenga mi mirada, no podré evitar abalanzarme sobre tí y abrazarte. Sí, abrazarte y no besarte, porque al fin y al cabo, un beso es un beso y si te beso, llegará un momento en el que me tenga que separar, y no quiero. No. Esta vez quiero algo distinto. Abrazarte y no soltarte, de esta manera conseguiré estar más tiempo contigo, sintiéndote cerca mio, sintiendo como me sujetas, pudiendo volver a estar cerca de tus latidos.
Pero hoy no he venido a eso, lo siento. Hoy sólo me puedo conformar con tu presencia. Me conformo con saber que estas cerca, aunque no sea conmigo.
Y es que cuando te vi ahí, de pie, se me descontroló todo. Me entraron unas ganas locas de ir corriendo hacia ti y abrazarte, besarte por todas partes y que ese momento, el mundo fuese únicamente nuestro. Al principio me hice la loca, pero luego no lo resistí mas, y lentamente me fui acercando hasta poder saludarte fríamente esperando los “dos besos” como de costumbre. Y yo ya no sé si es que me estoy volviendo loca, o que pasa, pero aunque fueran los típicos dos putos besos de saludo, yo los sentí distintos, especiales. No quiero que esta extraña sensación me pase siempre contigo.. no quiero. Pero bueno sabía que me la estaba jugando y que iba a salir perdiendo. Pero ¿sabes qué? No me importa. Ha merecido la pena. Sólo necesita medio segundo cerca tuyo para poder volver a separarme. Y aunque se que esto para tí no ha significado absolutamente nada, para mi ha sido suficiente para seguir a delante, ha sido como para un drogadicto desesperado conseguir su droga para calmarse, porque eso es lo que eres, una maldita droga, de la que me esta costando bastante desengancharme…
Diooos *.* describes esa situación como la que pasé yo hace no mucho... por eso te entiendo perfectamente y te doy la razón en eso de que es una puta droga... tía eres la caña enserio he visto casi todo tu blog y me encantaa de verdad!! yo estoy en proceso de hacer uno con una historia, bueno mi historia... y nada cuando vaya avanzando espero que te pases a ver que te parece vale? un beso :)
ResponderEliminarPD: escribes super bien!! espero que nunca dejes de hacerloo ^^
muchas gracias!! me voy a pasar por tu blog ahora y te sigo! :)
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