Ponte la mano en el corazón y contéstame sinceramente. ¿En serio no has pensado en mí ni un día en estos tres meses? A mi se me han hecho eternos, infinitos... ¿No echas de menos mi sonrisa? Yo, la tuya, de vez en cuando. ¿No te has emborrachado tanto hasta pensar que todas las luces eran estrellas? Yo sí, y en ese momento, lo único en lo que podía pensar, era en tus ojos marrones, en cómo se iluminaban cuando decía cualquier tonteria y se te escapaba la risa, en como me abrazabas por detrás y en tu pelo, sí, en tu pelo negro todo revuelto, que siempre te lo intentaba peinar deslizando mis dedos con suavidad y siempre se acababan enredando en tu pelo, al igual que yo con tu boca… Dime, ¿no te has parado a pensar que ha sido de mi en estos tres meses? Porque yo en ti, no… Hasta que derepente mi maldito destino a decidido que nos encontrasemos de nuevo, y ¿que te puedo decir? ¿Que he estado pensando en ti en cada uno de los 91 días que hemos estado separados? ¿Qué he intentado rehacer mi vida de mil maneras posibles y que no he podido? ¿Qué me he tirado tres meses recogiendo los pedacitos de mi corazón que tú has roto? No… No te lo voy a decir. Voy a mirarte a los ojos sin un resquicio de sentimiento, y te voy ha decir que todo me ha ido bien. Que estoy sacando los estudios de la facultad adelante y que he rehecho mi vida. Que soy feliz. Luego me daré la vuelta, y que lo poco que queda de mi corazón se derrame por mis mejillas…

está genial! :)
ResponderEliminarComo todos los que le sigan sean iguales este será un gran blog!
Un beso!
muchas gracias irene! tu blog si que es genial! :)
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